Era el primer día de clases, vivíamos en Taering, no era un
lugar bonito, era todo lo contrario una ciudad pobre y oscura, pero a
diferencia de otros años el primer día fue único, Pierre Anthon, que vivía con
su padre y una comunidad hippie que se ha quedado en 1969 hizo lo que nadie había
hecho alguna vez, se rebeló contra todo lo que para él tenía sentido, recuerdo
que sus palabras fueron “Nada importa. Hace mucho que lo sé. Así que no merece
la pena hacer nada. Eso acabo de
descubrirlo” después de decir esto, él salió del salón de clases y no volvió
nunca, ese mismo día se subió a un cerezo desde el cual nos decía muchas cosas
relacionadas a lo que él ya había dicho.
Recuerdo que una vez
dijo “Todo da igual.Porque todo empieza sólo para acabar. En el
mismo instante en que nacéis empezáis ya a morir. Y así ocurre con todo” y después
nos dijo “La Tierra tiene cuatro mil seiscientos millones de años, pero
vosotros llegaréis como máximo a los cien. Existir no merece la pena en absoluto.
Todo es un gran teatro que consiste sólo en fingir y en ser el mejor en ello”
cuando lo dijo yo no le presté atención, pero al día siguiente me parecía que
él era más inteligente que todos los que estábamos en el 7°A, pero también me
daba miedo, mucho miedo.
Al día siguiente todos fuimos a buscar a Pierre y Sofie le
dijo algo y cuando Pierre respondió Sofie se enfureció y le tiró una rama, pero
esta no le llegó. Después de esto todos conspiramos para hacer que Pierre
bajara del árbol, lo primero que pensamos fue en contarle a un adulto sobre lo
que estaba pasando, pero eso no iba a servir, ya que, los adultos no son
capaces de tomarnos en serio y malinterpretarían lo que estábamos haciendo, al
final decidimos que le tiraríamos piedras entre todos para hacerlo bajar.
La primera piedra la lanzó Richard y rozó a Pierre, después
fue mi turno y fallé, pero él me dijo “¿Tanto te cuesta creer que nada importa?”,
después comenzó a decirnos muchas cosas que no tenían sentido en la vida y
todos comenzamos a tirarle piedras, fueron demasiadas que logramos botarlo del
árbol, posterior a esto nos fuimos y Pierre igual y al día siguiente no estaba
en el árbol, había sido una victoria para la clase.
El problema que tuvimos después de eso, fue que Pierre
volvió a los 2 días al árbol y nos reunimos una vez más en la clase para poder
decidir que hacer, nuestra decisión fue demostrarle que las cosas si tienen
algún sentido, para esto cada uno debía poner una cosa de valor y formaríamos un
tesoro entre todos, en mi caso puse las chalas que mi madre me había regalado,
significaban mucho para mí, el resto también puso sus cosas más preciadas o que
eran parte de ellos y fuimos a mostrárselas a Pierre, cuando las vio solo nos dijo
que no significaban nada para él y no tenían valor, luego nos dio la espalda y
ese fue su mayor error, entre todos nos tiramos encima de él y comenzamos a
patearlo, le fracturamos un par de huesos y le hicimos muchas heridas, cuando
nos fuimos no se movía, por fin su vida ya no tenía sentido.

Ojalá hubiera más gente como él, pocos se oponen a la corriente y son capaces de pensar por si mismo y llegar a una conclusión que para muchos es extraña y algunos pocos son capaces de entender, él fue un genio que malinterpretamos por nuestra ignorancia.
ResponderEliminarQue irónica es la vida, Pierre quien había perdido todo sentido de la vida, logró de alguna forma darle sentido a la de todo el curso y en especial en mi vida, aunque me arrepiento un poco de su final, a pesar de todo lo malo que él hizo, fui importante para todos.
ResponderEliminar“Si es tan fácil morir, es porque la muerte no tiene ningún sentido y si la muerte no tiene ningún sentido, es porque la vida tampoco lo tiene. ¡Pero que os divirtáis!”, esas fueron una de sus últimas frases que nos dijo mientras aún estaba en el árbol.
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